Despúes del desconcierto sembrado con la inclusión en las normas del festival de un posible escenario en el que, de no mediar vacuna, podrían ser expulsados de un torneo los contactos directos de un positivo por COVID, las WSOP han optado por una solución salomónica.

En palabras de su director Ty Stewart, las WSOP han decidio «evitar que que la norma 115 pueda ser siquiera invocada» obligando a todos los jugadores que quieran formalizar un registro en un torneo del festival a demostrar que han recibido la pauta completa de vacunación y, por supuesto,con la antelación suficiente para que se considere que la vacuna ha tenido tiempo de alcanzar su pleno efecto.

Es decir, a partir de hoy, 2 de septiempre, los jugadores tienen dos semanas de plazo para completar su vacunación, cumplir el plazo de 15 días necesarios para alcanzar el pleno efecto, y llegar a tiempo de poder apuntarse a los flights de The Reunion, el torneo que abre este año el festival.

Los jugadores estadounidenses tendrán a su disposición una aplicación gratuita para el móvil con la que preparar con antelación su verificación de identidad y las pruebas de su vacunación, para que al llegar al Rio y mostrando un simple código QR la organizacíón le dé libertad para registrarse a los torneos que quiera sin tener que volver a identificarse. Para los extranjeros, sin embargo, o aquellos que no quieran usar la app móvil, se establecerá un punto de verificación in situ en el que deberán mostrar con pruebas físicas la veracidad de su vacunación. 

Otras organizaciones del área de influencia han optado por medidas similares. Los Oakland Raiders de la NFL no van a permitir el acceso de personas sin vacunar a su estadio, al igual que no lo van a permitir los gestores de otras actividades multitudinarias, como el Electronic Daisy Festival, un encuentro de fans de la música electrónica que todos los años suele coincidir con las WSOP y lo volverá a hacer dentro de un mes.

Sin embargo, los trabajadores del Rio, que sí pueden aceptar los perjuicios de perder jornadas de trabajo por culpa de una posible cuarentena si así les place, no estarán obligados a vacunarse, «aunque la organización les recomienda seriamente que lo hagan».

El problema es que cuando Salomón proponía partir bebés por la mitad y nadie cuestionaba su sabiduría no existían ni las redes sociales, ni Trump, ni el negacionismo. Y claro, se ha liado la cosa.

Jugadores de primer nivel competitivo y firmes convicciones anti-vacunas han proclamado su boicot al festival. Sí, amenazan sabotear un festival al que no les dejan ir privándonos de su presencia. No me echan, me voy yo.

Las posicines se han enconado y han volado por todos lados las opiniones encontradas y los bloqueos, nada que ayude a rebajar el tono de crispación en la comunidad con el festival a cuatro semanas vista.

Hasta el mismo día en que se abra el cajero del Rio no sabremos cómo van a afectar todos estos sucesos a la audiencia del festival, pero parece bastante claro que el récord de participantes en el Main Event va a tener que esperar a fechas y situaciones más favorables.

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