La reciente edición del WPT Seminole Hard Rock Poker Showdown ha dejado para el recuerdo una gran cantidad de detalles y anécdotas.

Ya para empezar, y ya lo sabrás porque ha sido muy publicitado, el evento principal ha generado el mayor field de la historia del circuito internacional más longevo, el World Poker Tour.

La magnitud de este torneo ha oscurecido en parte todo lo demás que ha sucedido alrededor de este festival. Hay que darle las gracias a Cardplayer por rescatar la sorprendente historia del jugador francés de 24 años Arthur Conan, que en una sola semana en Florida fue capaz de doblar sus ganancias en vivo con un 10º puesto en el WPT (111.000$) y un sonado triunfo en el Super High Roller de 50.000$ de entrada (733.000$).

La historia de su victoria en el SHR es realmente asombrosa. Es un cuento de hadas, de principio a fin, desde la decisión de apuntarse al primer torneo de 50.000$ que jugaba en su vida hasta la increíble remontada que llevó a acabo en la mesa final. En un momento de la partida, tuvo que emplear la única ficha que le quedaba para poner la ciega pequeña, y el croupier solo debía devolverle la mitad de su valor.

Arthur tiene un don para elegir las grandes ocasiones. Su primer torneo en vivo, con 18 añitos, fue un evento principal de las France Poker Series. Acabó cuarto con un premio de 45.000€.

«Algo jugaba, pero no mucho. Empecé a jugar al póker de manera profesional poco después de ese pinchazo. Unos dos o tres meses después, empecé a jugar para ganarme la vida. Ese fue uno de mis primeros torneos, así que fue un resultado muy importante para mí en ese momento«.

Aprendió las reglas del poker de su hermano Marius, que también es pro. Los dos jugaron el heads-up del WPT DeepStacks High Roller de Cannes en 2017.

Tardó en decantarse por los torneos, flirteó con el cash en los inicios de su carrera, pero ahora no juega otra cosa.

Como muchos jugadores europeos, cuando cumplió la edad legal para que le admitieran los casinos de Las Vegas llevaba ya años grindando online. Allí aprendió que los jugadores estadounidenses oponen menos resistencia que sus homónimos europeos en vivo, y estos ya le parecen más accesibles que sus rivales online.

La pandemia la pasó encerrado en Londres, jugando online. Su compañero de viaje Sonny Franco (que jugó la FT del WPT la semana pasada y acabó cuarto) también echaba de menos el poker online, hasta un punto en que ambos se plegaron a unos requisitos que no creen que muchos europeos que estén dispuestos a cumplir. Será mejor que para las WSOP las fronteras estén más abiertas.

«Antes tuvimos que pasar dos semanas fuera de Europa. No te dejan viajar directamente a Estados Unidos desde Europa, así que pasamos dos semanas en Marruecos. Luego cogimos el vuelo de Marruecos a Nueva York, y de ahí a Miami«.

Con tanto esfuerzo, Conan decidió jugar todo lo posible. Y se apuntó a su primer torneo de 50.000$.

«Ya había jugado el PSPC hace dos años, por 25.000$, pero este era mi primer torneo de 50.000$. Estaba nervioso, pero en cuanto pasaron unas horas de torneo, me tranquilicé bastante.

Todos los mejores profesionales estadounidenses estaban allí, pero los profesionales de Canadá y Europa que están acostumbrados a jugar este tipo de eventos no. Creo que el field era bastante suave para lo que podía haber sido, pero aún así era difícil«.

No, fácil no era. En la mesa final coincidió con Sam Soverel, Christopher Brewer, Seth Davies, Sean Winter, y Jeremy Ausmus. Cuando quedaban cuatro jugadores, Arthur le quiso colar un farol a Seth Davies, que tenía un stack muy similar al suyo.

«Davies subió la apuesta desde la ciega pequeña y yo pagué en BB con 97.

El flop fue Q-10-6 con proyecto de color. Él apostó dos tercios [del bote] y yo pagué. El turn fue una jota, que además abría un segundo proyecto de color. Apostó en el turn, pero muy poco. Raiseé e hizo call. El river completó el segundo proyecto de color. Se dio check y yo fui all-in con mi resto, solo me dejaba detrás una ciega grande. Se lo pensó un buen rato y me pagó con dobles«.

Conan se quedó con un ficha de 25.000 puntos y tenía que poner 12.500 en la ciega pequeña. Toda la mesa igualó la ciega para intentar eliminarle. Se cuadruplicó, y siguió doblándose cada pocas manos.

«Recuperé la esperanza cuando volví a las 10 ciegas. Después de dos o tres dobladas, supe que volvía a tener opciones a la victoria. Con una ciega me había visto fuera”.

Sus fichas volvieron a él. Brewer echó a Davies y Arthur echó a Brewer. Se guardó el último flip para Sam Soverel, con 733.320$ en juego.

«Este dinero puede ser un empujón para seguir jugando este tipo de eventos. Pero no sé si me decidiré a empezar a jugarlos todos solo por haber ganado este. De lo que estoy seguro es que voy a jugar más torneos de 10.000$. El premio no va a cambiar mucho mi carrera, pero es muy agradable tener este colchón y recibir tanta atención de los medios«.

No tardó mucho Arthur en corroborar sus palabras. En vez de volver a Francia cogió un avión a Las Vegas, para jugar los High Rollers del Aria. Después, todo lo que está por venir en los próximos meses, el US Poker Open, los HR del Venetian, los Poker Millions del Wynn… 

Artículo anteriorHotel Pullman City Center Rosario premiado entre los mejores
Artículo siguiente«Negreanu me sacó el lugar»