El foro más visitado de 2+2, el de «News, Views and Gossip», tiene desde hace unas semanas en portada un hilo en el que los participantes están invitados a discutir sobre si el jugador de high stakes establecido en Los Ángeles Garrett Adelstein es o no el mejor jugador de cash en vivo del planeta.

El consenso es que no, claro, pero el hilo sobrevive entre los más comentados porque Adelstein ha sido invitado a la novena temporada de High Stakes Poker y también porque forma parte con regularidad del show que retransmite el Hustler Casino desde su mesa VIP. En las últimas horas, especialmente, por una mano en concreto que sucedió en este último programa.

Adelstein se ha ganado un buen número de admiradores por la sangre fría que demostró en la última retransmisión desde el Hustler Casino, donde fue objeto de una de las mayores provocaciones que puede sufrir un jugador, un slowroll.

Garrett se enfrentaba a una apuesta all-in de 55k$ en un bote de 76k$, para un total de 186k$. Acabó pagando con la pareja máxima que había ligado en river, y el rival le dice «Good call», dando a entender que iba de farol.

Adelstein enseña la mano fuera de turno y se apresta a recoger las fichas, cuando el rival le suelta: «Estaba de broma», y enseña full house.

El slowroll, una fea práctica muy apreciada en la cultura asiática y regurgitada hasta la saciedad por las películas de serie B y las series de televisión, no tiene tanta popularidad cuando la partida se disputa con dinero real y en el hemisferio occidental.

Adelstein demuestra una sangre fría y un saber estar dignos de admiración. Sobre todo, teniendo en cuenta que las partidas privadas de Los Ángeles, que son las que muestran los shows del Hustler Casino, son especialmente complicadas.

Desde que las cámaras muestran el día a día del casino angelino, unos seis meses, ya se ha visto a la seguridad intervenir para evitar una pelea a puñetazos, un jugador ha sido expulsado por hacer trampas y ha habido más de una discusión sobre si alguien ha utilizado malas artes en la mesa, como aquella vez en que un jugador que llevaba las nuts hizo creer ver que había hecho una overbet all-in sin querer para que le pagaran.

Es lógico que en ese ambiente se pueda a llegar a sospechar que la jugada fue un ataque personal. Algún televidente ha mencionado que el el episodio anterior estos dos mismos jugadores habían intercambiado algunas pullas, y que este tal Dylan quizá hubiera visto la oportunidad de vengarse de una supuesta ofensa.

 

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