En un año atípico, sin precedentes, es lógico que algunas cosas hayan mutado por obvias razones y haya algu despistado que no entienda bien como se van dando las cosas, es por eso, que acá te vamos a explicar bien de qué se trata esta WSOP diferente, hibrida.

La primera parte del torneo, la etapa clasificatoria se disputó de manera online, y en dos grupos, una parte para Estados Unidos que se disputa en WSOP. com, por cuestiones legales, y otra para el resto del mundo que se jugó en GGPoker.

La mesa final de ambas versiones sería en vivo, la internacional en República Checa, y la norteamericana en Las Vegas.

A la primera de estas clasificó Salas, que llegaba tercero en fichas y como favorito ya que era el único de los participantes que tenía experiencia en mesas finales de la Serie Mundial tras su paso en 2017.

Todo comenzó en el día de ayer de manera positiva ya que Damian ganó un puesto sin siquiera sentarse en la mesa tras la no presentación del representante chino por problemas de logística, y fue eliminado en el noveno lugar tal cual determinaban las reglas del evento. En el inicio, Salas desplegó su mejor juego eliminando a los dos primeros contrincantes y disputando una mano clave contra su par de Brasil, que lo dejó como líder, condición que no abandonaría en adelante, excepto por unos breves pasajes de los cuales pudo salir rápidamente. Así llegó el mano a mano final, precisamente contra el brasileño Botteon, con el argentino con más fichas que su rival, y aunque en los primeros minutos el ‘verde – amarelho’ logró emparejar los stacks, Salas definió la contienda a su favor para quedarse con el torneo y 1.5 millones de dólares. Si lo ponemos en paralelo con el boxeo, Salas sería una especia de campeón internacional que para ser mundial, le faltaría vencer al ganador de la llave estadounidense.

Este lado del cuadro se encuentra ya en instancias de FT, y la misma se jugará el próximo 28. Quien resulte ganador, se verá las caras, 48 horas más tarde, el 30, en un HU en vivo en el Río de Las Vegas, casa de la Serie Mundial. Ahí se pondrá en juego el codiciado brazalete y un millón más.

Artículo anteriorHistórico: Damian Salas campeón de las WSOP
Artículo siguienteDonk en el turn, y bluff en el river, por Descartes