El primer encontronazo entre Fedor Holz y Wiktor Malinowski  en su particular Face-Off Challenge no ha estado a la altura de las expectativas, aunque hay que señalar que estas eran muy, muy altas.

La posguerra del Grudge Match había diseminado hambre de heads-up entre la comunidad, y esta partida se vendió como el maná que nos iba a saciar a todos. Un candidato a número 1 de cash del mundo y el incontestable líder en torneos de mediados de la pasada década iban a chocar bajo el paraguas de la misma red que tiene a ambos en nómina, GGPoker, que intentó contribuir al espectáculo con una producción a la altura de las circunstancias y casi fue peor el remedio que la enfermedad.

Antes de la partida se dieron a conocer las reglas y cayó el primer jarro de agua fría. Una sola mesa, de 100$/200$ -cuando Limitless se ha negado en varias ocasiones a jugar por debajo de 500$/1000$-, y un extraño formato episódico que contempla tan solo cuatro sesiones de alrededor de 400 manos por tanda y que se completará en tan solo ocho días.

GGPoker montó un collage con visión directa sobre los protagonistas y sobre sus cartas, algo que se echó de menos en el reto entre Polk y Negreanu. De lo que nos privaron fue de que Joey Ingram hiciese una cobertura paralela, pues el operador asiático le ha fichado para tomar los micrófonos de la retransmisión oficial. Otra jugada que salió regular, porque Joey, jugador de PLO, solo, sin el apoyo de alguien más versado en NLHE, pierde algo de chispa.

No obstante, al final sí que se montó una interesante emisión en paralelo. La organizó el ínclito Polk, en el canal de su escuela.

Hasta el inicio de la partida el ambiente era de tensa espera. Un bonito heads-up sería suficiente para disipar el pesimismo de la previa. Pero tampoco.

Limitless jugó tan mal y cometió errores tan groseros que la rumorología de Internet entró en ebullición, para encontrar la explicación más bizarra posible a semejante despliegue. Polk alimentaba el fuego con sus comentarios sobre la partida. Hasta que, pasadas las dos horas y ya metidos hasta el cuello en teorías sobre partidas amañadas, ocurrió esta mano.

Polk se estaba preguntando «si habría algo raro ocurriendo entre bambalinas», porque no se podía creer que «Limitless fuera así de malo». 

«Llevamos dos horas viendo poker y ya he perdido la cuenta de la cantidad de errores que le he visto cometer. O esto está amañado, o ni me puedo imaginar lo bajo que está el listón en las mesas de Heads-Up hoy en día«.

Mientras hacía este comentario, a Wiktor le repartír -as- -9d-  en el botón y abría a 500$. Holz 3beteaba con -js- -ts- y se llegaba al flop con 4.000$ en el medio y un stack efectivo de 25.000$ que pertenecía a Limitless. Wiktor pagó la continuación de medio bote con el as ligado en -ad- -kd- -2c- y ante un ladrillo en el turn Holz beteó 6.000$ para preparar el push de farol en river. Limitless foldeó al segundo barrel.

«Ok», se indignó Polk. «Esto es un paripé, es obvio que esta amañado. ¿Cortamos la transmisión, o quieres seguir con esto?. Me siento fatal por hacer pasar por esto a nuestro público».

Polk dejó de seguir el directo y dedicó la última media hora larga de su conexión interrumpida a intentar explicar su enojo con múltiples ejemplos de decisiones errónes de Limitless en situaciones que deberían ser triviales para alguien de su experiencia en high stakes.

El resto de la partida no fue a mejor. Wiktor comenzó a beber copa tras copa de vino. Al final jugó medio borracho, tal y como amenazó que haría cuando retó a Holz el pasado verano.

El alemán, que fue el que mejor imagen dejó en todo este sainete, siguió jugando mejor que Malinowski -y mejor de lo que se esperaba de él-, y Holz se anotó la primera partida con 37.000$ de ventaja en algó más de las 400 manos estipuladas.

¿Y mientras, a qué conclusión llegaron en redes sociales los amantes de la conspiranoia? Pues había para todos los gustos.

Wiktor había apostado contra sí mismo… La sala les paga las pérdidas y Wiktor está jugando play money… A Limitless le interesa parecer un fish para conseguir acción en sus mesas de verdad… Cada uno eligió su teoría favorita.

Lo peor de todo fue que habían pasado cuatro horas más de partida y nos protagonistas no dejaban olvidar a Polk. La primera pregunta de Ingram a Malinowski en la entrevista post-sesión fue acerca del youtuber. Wiktor no dejó acabar el enunciado.

«¡Doug Polk es una rata!. Estuvo hablando de estrategia conmigo y luego me enteré de que había puesto el 80% de lo que se estaba jugando «buttonclickr» contra mí en las high stakes, sin avisarme… A mí no me vuelvas a preguntar por ese tipo».

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