Es cierto que hay jugadores que se basan en la intuición a la hora de tomar sus decisiones. Y lo hacen en momentos críticos de la partida: hacer o pagar un farol, apostar cuando no se tiene nada, subir cuando hay muchos rivales en el bote y no tenemos posición… Está bien. Pero a la larga, si no tenemos criterios basados en las probabilidades y la estadística es difícil que podamos ganar en el largo plazo en cualquiera de los juegos con cartas de poker que existen. Ésto es aún más evidente cuando jugamos al Texas Holdem, una variante en la que las matemáticas en el poker son bastante más fáciles de aplicar y se basan en una estadística básica.

Así que, efectivamente, no usar las matemáticas te puede salir bien alguna vez, pero los mejores jugadores usan las matemáticas para todo este tipo de situaciones: pagar o retirarse, cuanto apostar para que me pagan, cuanto apostar para que se tire de mi farol. Es por ello que cuando busquemos algún elemento diferenciador de nuestro juego debemos intentar que uno de nuestros trucos de poker básicos sea el uso de las probabilidades y las matemáticas.

Así pues, basándonos en las matemáticas realizaremos movimientos que nos serán rentables a largo plazo. En las partidas con más principiantes casi nadie usará las matemáticas y podremos sacar incluso más beneficio al basarnos en ellas en nuestra toma de decisiones. A medida que subimos de nivel, los jugadores son más duros y tendremos que usarlas de forma más afinada y aun asi no será fácil, pero tenemos que entender que sin usarlas no tendremos ninguna posibilidad de batir a jugadores habituales.

Las matemáticas nos ayudan en todas las facetas del juego. Veamos como las matemáticas nos ayudan en el tema de las probabilidades del bote o pot odds como veremos en los siguientes dos casos particulares:

  • CASO 1

Pongamos por ejemplo que hay un bote de 10€ y llegados al river (última carta comunitaria) nos enfrentamos a una apuesta de 5€. El instinto o la intuición nos pueden hacer una mala pasada haciéndonos creer que necesitamos ganar un 50% de las veces para que el call sea bueno a largo plazo. Pero en realidad, ni siquiera necesitaríamos ese 50% para que el call fuera bueno. Así que no necesitamos tener un full house o una gran mano para ver esa apuesta.

Probabilidades en la mesa de poker
A más jugadores en la mesa, más importante tener en cuenta la estadística y probabilidades

Imaginemos que solo tenemos que apostar 1€ para ganar un bote de 1.000.000€ y tenemos pocas posibilidades de ganar el bote. Aun teniendo unas remotas posibilidades deberíamos pagar. Y es que esas posibilidades fueran una entre cien o entre diez mil, parece bastante evidente que las enormes ganancias compensan lo poco que cuesta. Volvamos de nuevo a nuestro caso particular.

¿Con que frecuencia deberé pagar esos 5€ para que me resulte rentable matemáticamente? Basta con aplicar una simple fórmula. No hace falta ser un experto de Teoría de juegos ni conocer conceptos como poker GTO.

Proporción que esa apuesta supondría para el bote (en %) = Frecuencia que debo ganar la mano (en %).

Es decir, para este caso en concreto, llegando al river había un bote de 10€ y el contrario nos apuesta 5€. Es decir, necesitamos pagar 5€ para un bote total de 15€. Lo que equivale a pagar 1/3 del bote, por lo tanto deberemos tener éxito una de cada tres veces para que el call sea una decisión correcta.

Es decir, tenemos un 33,33% de las veces deberemos ganar la mano para que sea un buen call.

  • CASO 2

Llegamos al river en una mano de poker y hay un bote de 100€ pero no conseguimos ligar ninguna jugada y decidimos hacer una apuesta de 50€ para tratar de llevarnos el bote de farol. ¿Qué frecuencia de veces el rival debería abandonar para que nuestra acción sea rentable a largo plazo? Una vez más, nuestra intuición nos puede dar una información errónea y creer que necesitamos un éxito de 50% para que nuestro movimiento sea rentable, pero de nuevo estaríamos equivocados.

Pero debemos utilizar un razonamiento similar al caso anterior para calcular las probabilidades de éxito de nuestro farol. En ratio, tenemos que basarnos en este principio matemático:

La cantidad apostada de farol / bote total después de la apuesta de farol

En este caso: 50 /150 = 1/3 ; por lo tanto, nuestro rival debería abandonar una de cada tres veces para que nuestro movimiento sea al menos neutro y no perdamos dinero. A partir de esa frecuencia de retiradas ya sería un movimiento rentable. Es decir, si presuponemos que nuestro rival se va a retirar 30, 25, 20% nuestro movimiento sería rentable.

Pero si por el contrario, creemos que el 35, 40, 50% de las veces nuestro rival pagará esa apuesta, lo rentable es no apostar de farol.

En porcentaje: 1/3 = 33,33%.

Así que ese es el porcentaje mínimo de «fold» que necesitamos para que nuestra movimiento no sea perdedor. Date cuenta que cuanto más tienda el rival a retirarse menos dinero deberíamos arriesgar en la apuesta de farol. Aunque parezca impactante, podemos perder más de la mitad de las manos en situaciones así y nuestro movimiento sea positivo a largo plazo.

Pero no queremos engañarte, y las decisiones a tomar a menudo son mucho más complicadas y también resulta complicado hacer una estimación de las probabilidades que creemos que nuestro jugador va a retirarse a nuestro farol o de la misma forma, cuando estemos en situaciones invertidas, no es tan fácil estimar las probabilidades que nuestro rival esté de farol.

Todos sabemos que en las escuelas de poker, las matemáticas, estadísticas y probabilidades son una materia fundamental. Pero queremos hacerte ver que en el poker las matemáticas pueden suponer la diferencia entre un jugador mediocre y perdedor y un jugador brillante y ganador.

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