Como cuesta describir tal sentimiento de alegría, poder expresar con certeras palabras lo que este abogado del interior de la provincia de Buenos Aires logró en el día de hoy. Que difícil atravesar la pantalla para que ustedes entiendan bien lo que esto representa, porque si en aquel 2017 nos dolio a todos, hoy el triunfo es un poquito de todos, y me tomo el atrevimiento de decirlo así, porque conozco en persona a Damián, se que el lo siente así, y por eso nuevamente se calzo la bandera celeste y blanca pero esta vez para dejarlo en lo más alto.

Porque esta es una victoria del poker argentino en general, de todos los que desde uno u otro lado, aportamos algo para el crecimiento del poker en la región, y dar un pasito más en este sueño de reconocimiento como deporte, el mayor objetivo de Salas.

De Damián que se puede decir que no se haya dicho, hoy como buen maestro dio clase, y se llevó puesta la mesa como solo el sabe hacerlo. Mostró su mejor repertorio, ese que no pudo tocar en 2017 porque la suerte se puso en el medio. Porque hoy no sólo ganó Damián, no sólo ganó Argentina, hoy triunfo el buen juego, la conducta, la perseverancia, el compromiso, la lealtad, gano el mejor, algo que no siempre ocurre en el poker. Por eso, ganamos todos.

Gracias Damián por este título, y por regalarnos una sonrisa en medio de tanta dificultad.

Vamos campeón!

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