Hay un dato que siempre ha vuelto locos a los organizadores de torneos de póker en los Estados Unidos. Si el Main Event de las WSOP es capaz de reunir a 8.000 jugadores en sus mejores días y no ha bajado de los 60.000.000$ de bolsa en al menos una década, ¿por qué no hay otro torneo de 10.000$ de buy-in que pueda lograr siquiera acercarse a esas cifras?

Ha habido torneos como el Triton Million de Londres, los Big One for One Drop de las WSOP o algunas Super High Roller Bowls que han tenido bolsas enormes, pero sus precios de entrada eran absurdamente altos.

En la categoría de los 10k$ hubo un momento en la historia en el que la PCA Bahamas se estableció firmemente en el calendario con ese precio, y logró recaudar más de 10M$ en varias ediciones consecutivas, pero las cuestionables decisiones del departamento en vivo de Pokerstars en los convulsos años posteriores a la venta de la empresa llevaron incluso a su desaparición temporal del circuito.

Solo ha habido un torneo en la historia que ha podido rivalizar en prestigio y notoriedad con el Main Event de las WSOP, y fue el WPT World Championship.

Fue durante un breve periodo de tiempo en el que Chris Moneymaker había conseguido instaurar en la cabeza de todo jugador de póker el sueño de ganar un premio millonario y el WPT tenía un predicamento similar al de las WSOP.

El WPT World Championship, que costaba 25.000$, fue el primer High Roller con fecha fija en el circuito, y era una versión elitista del Main Event de las WSOP, reservado solo a los grandes jugadores.

En la edición de 2007, en su momento de mayor brillantez, el torneo alcanzó los 15.495.750$ en premios, un hito inolvidable para el póker español gracias a la victoria de Carlos Mortensen.

El Championship perdió su encanto cuando se empezaron a programar más High Rollers en el circuito. Ningún otro torneo en ese rango de entrada le ha vuelto a hacer sombra al ME de las WSOP. La marca fue enviada a un cajón tras la edición de 2015 y rescatada posteriormente para dar nombre al más notorio de los festivales online que viene organizando el WPT desde la pandemia.

No han faltado los intentos por ocupar ese supuesto hueco en el mercado. El Seminole Hard Rock Poker Open y, más recientemente, los Wynn Millions se han propuesto como alternativas fuera de temporada al Main Event de las WSOP.

Estos proyectos han compartido la búsqueda del impacto publicitario de una bolsa garantizada de 10.000.000$. El SHRPO perdió su lustre en tiempo récord y provocó uno de los mayores overlays de la historia en su segunda edición, la de 2014. Los Wynn Millions, en esta década. han conseguido rebasar ese garantizado en dos ocasiones consecutivas, pero aún está por ver si la marca es capaz de crecer por encima de ese simple dato.

El World Poker Tour quiere volver a compartir la gloria con el Main Event y su nuevo proyecto va a tomar un camino muy parecido al del resto de los candidatos ya nombrados, pero ampliando la apuesta.

El WPT World Championship será de nuevo la nave capitana de la franquicia, pero regresará con nuevo buy-in, en unas fechas nada comunes y bajo el paraguas del mayor garantizado de la historia del póker en vivo, 15.000.000$.

En palabras del presidente del WPT Adam Pliska:

«Esta es una de las iniciativas más ambiciosas que el World Poker Tour ha emprendido en sus 20 años de historia.

Anticipamos que este será un festival muy esperado y estamos encantados de asociarnos con Wynn Las Vegas para dar vida a este concepto».

El decano de los circuitos ha optado por recuperar su marca más icónica con un buy-in de 10.400$, hacer del Wynn su sede, quizá permanente, y arropar la iniciativa con un festival que entrará en competencia directa con su propia parada del Five Diamond Poker Classic, del 1 al 20 de diciembre, y por tanto también con el EPT Praga en Europa.

En el marco del festival también se disputará una edición del WPT Prime 1.100$, con 2.000.000$ garantizados y el casino aportará uno de sus formatos de mayor éxito, el Wynn Mistery Bounty.

El WPT tiene seis meses para levantar las expectativas necesarias para meter a 1.500 personas en el torneo, que sería el field más amplio jamás obtenido por un torneo de 10.000$ fuera de las WSOP, y batir con ello las cifras logradas en el momento más brillante del World Championship.

El evento principal constará únicamente de tres días 1 y no admitirá recompras, aunque los aspirantes sí se podrán apuntar a distintos días 1. Cuentan con aportar al menos 200 clasificados online, y «varios cientos más» a través de satélites en vivo.

O triunfan a lo grande, o el batacazo va a ser igual de memorable. No hay medias tintas con este proyecto. Les deseamos la mayor de las suertes.

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