El World Poker Tout Five Diamond WPC del Bellagio, el último gran festival de 2019, ha terminado de delimitar cuál será la conversación de sobremesa durante estas Fiestas entre las familias que compartan afición por el poker.

El manido tema de las recompras ilimitadas, que renació en buena parte por culpa de Daniel Negreanu, bien pudo haber muerto cuando el canadiense se retractó en menos que canta un gallo de su promesa de no pagar recompras el año que viene. El problema fue que sobre esas ascuas ha ido a descargar un camión de madera seca por culpa del WPT.

Ya lo primero fue la mención específica que hizo Negreanu en su fallido propósito de Año Nuevo, avisando que el WPT Bellagio sería el primero en el que aplicaría su nueva política anti-recompras. Daniel acudió al torneo, jugó el día 1, cayó eliminado y se volvió a su residencia en Las Vegas a tuitear. Sus seguidores le convencieron de que no sería inteligente aplicarse normas a las que otros no se pensaban acoger y a la mañana siguiente fue a comprar entrada para el día 2. Lo de anunciar durante la comida que vas a dejar de fumar y encender el primer pitillo con el café.

Aún por encima, Alex Foxen se proclamó a la vez campeón del torneo y Player of the Year de una sola tacada, una hazaña que obtuvo muchísimo eco. Luego se supo que Foxen aprovechó su ventaja de banca sobre el field y recompró cuatro veces por valor de más de 40.000$ antes de acumular un bigstack, usando la típica estrategia ultraagresiva de los torneos con recompras ilimitadas. Por si faltaba munición para los intercambios de opinión sobre el tema.

Matt Savage no pudo hacer otra cosa que darse por aludido. Como director general de torneos del WPT, él es el responsable del formato. Como máxima figura de referencia en su campo, él mismo se reconoce como el introductor de los torneos con recompras en el circuito, allá por 2010. Eligió Facebook para expresar su punto de vista. Las recompras ilimitadas son un error, pero…

¿Alguno de vosotros está siguiendo este sinsentido de la recompras en Twitter? Soy el primero que admite que toda esta locura de las recompras que empecé en 2010 fue un error, pero con eso no quiero decir que todos los torneos deban desestimar las reentradas.

El reciente WPT Bellagio ganado por Alex Foxen con reentradas múltiples fue un éxito masivo para el Bellagio, para el WPT y para los jugadores. Si bien es cierto que me opongoa que todos los torneos deban permitir reentradas múltiples, sí que creo que para algunos funciona bien.

El articulista de Cardschat que nos ofrece el artículo de opinión que utilizamos como fuente le da la razón a Savage, pero por las razones diametralmente opuestas. No se puede considerar un éxito el WPT Bellagio porque de sus 1.035 registros, 429 hayan sido reentradas. La calidad del field, el prestigio del torneo y el prizepool podrían haber soportado otro formato. Para lo que funcionan de verdad las recompras ilimitadas son para torneos como el WSOP BIG 50, que a base de vender tickets de 500$, el verano pasado montó un primer premio de casi 1.150.000$. Sin recompras, imposible.

A esto debemos añadir, ya a título personal, que el sector del juego forma parte de un modelo de gestión que, como en el resto de la economía, ha evolucionado hacia un capitalismo salvaje en lo que prima es la crecimiento acelerado de los dividendos. Si los torneos con recompras dan un céntimo más de lo que lo hace cualquier otro formato, lo más probable es que todos los circuitos del mundo elijan los rebuys, haga el daño que haga a la captación de nuevos jugadores y a la retención de los recreacionales. Es el mismo caso de los Progressive Knockouts en las salas online.

Los circuitos dicen ampararse en la ley de la oferta y la demanda, escuchan a suss clientes y estos quieren recompras ilimitadas, pero la verdad es que la gente con influencia y a la que que se quiere complacer son en muchas ocasiones jugadores que juegan en niveles y con bancas que no están al alcance de los meros mortales. A ellos claro que les beneficia.

Con esta argumentación, nos permitimos enmendar un poco la plana al compañero y añadir un corolario a su reflexión. Los torneos como el del Bellagio, en realidad, sí que son adecuados para este tipo de formatos. Al fin y al cabo, el buy-in de 10.000$ ya deja fuera a la mayoría de los jugadores que estarían en clara desventaja frente a la gente que acomete estos torneos con presupuestos para gastar cinco o diez balas, las que hagan falta. Sin embargo es muy importante que en paralelo a los torneos tipo BIG 50, que se aprovechan del imán que son las WSOP, haya torneos de entradas asequibles que no vean su precio real multiplicado por dos o por tres por culpa de las recompras.

Torneos para todos, que ofrecen menos márgenes, pero son la cantera necesaria para que sigan subiendo jugadores a los niveles de los que se habla en un WPT de 10.000$. Para ejemplo, el campeón del ME de las WSOP, Hossein Ensan.

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