El juego tiene un protagonismo muy especial en la noticia más importante del día en Estados Unidos, de gran relevancia tanto en el plano económico como deportivo.

Los Houston Rockets, la franquicia de la liga profesional de baloncesto NBA, ha sido vendida por un total de 2.200 millones de dólares, récord en la historia de la liga. Su nuevo dueño es Tilman Fertitta, propietario de la que es probablemente la mayor cadena de restaurantes del mundo y poseedor a su vez del casino más antiguo de Las Vegas, el Golden Nugget.

El apellido Fertitta es, sin duda, uno de los más respetados en la capital occidental del juego.

En 1960, Frank Fertita Jr. y su mujer Victoria llegaron a Las Vegas procedentes de Galveston, Texas. Frank empezó a trabajar como botones en el Tropicana, mientras se preparaba para llegar a ser dealer.

Durante una década y media fue ascediendo en la jerarquía del negocio del juego en Las Vegas, formando parte de la plantilla de casinos como el Stardust, el Circus Circus, el Sahara o el Freemont.

Siendo ya general manager de uno de los casinos más emblemático de Las Vegas, Frank Fertitta se dio cuenta de que todo el negocio de la ciudad estaba enfocado al turismo, y que los trabajadores de casino y los residentes locales no tenían un sitio al que acudir al final de su jornada laboral. Se reservó una parcela de desierto alejada ddel bullicio pero bien comunicada y abrió “The Casino”. A base de innovar, como la introducción del bingo o de comodidades en el servicio al cliente, el local se convirtió en el punto de encuentro de la gente que vivía en Las Vegas todo el año.

“The Casino” cambió un par de veces de nombre aprovechando sus constantes ampliaciones hasta recibir la denominación de “The Palace Station”, que dio lugar a la famosa cadena de casinos Station que ahora regentan sus hijos Lorenzo y Frank Fertitta III.

Tilman Fertitta, el nuevo dueño de los Rockets, no pertenece a esta rama de la familia, pero se introdujo a su vez en mundo empresarial de Las Vegas cuando adquirió el Golden Nugget en 2005. Las activos adquiridos eran de aquella los negocios de Las Vegas y Laughlin, y fue el propio Tilman el que amplió la marca construyendo los ahora conocidos enclaves del Golden Nugget en Atlantic City o Biloxi, entre otros.

Primo lejano de los hijos de Frank Fertitta Jr., Tilman proviene del negocio de la restauración. Su padre montó un cocedero de marisco en Galveston, donde Tilman trabajaba pelando gambas después del colegio.

Su especialidad es comparar negocios mal gestionados a precios más que asequibles y, con suerte, sanearlos y sacarles rendimiento. Si no, los cierra y rasca todo el beneficio posible. Así ha logrado tener una cadena que engloba alrededor de 500 locales y 52 marcas distintas. Cuando hizo su entrada en la lista de los mayores millonarios que publica la revista Forbes, le adjudicaron el título de «mayor restaurador del mundo».

La relación familiar con los Fertitta de Las Vegas proviene de su abuelo, Víctor. Víctor era hermano de Frank Fertitta Sr. y ambos regentaban locales de juego en Galveston en los años 40, con clientes tan conocidos como Frank Sinatra o los hermanos Marx. Las autoridades también les consideraban dos de los principales líderes de la familia mafiosa Maceo-Fertitta, que respondía ante los Marcello de New Orleans.

Ambas ramas de los Fertitta se han mostrado también muy interesados en el negocio de los espectáculos deportivos desde unos cuantos años. Lorenzo y Frank son los dueños de la UFC, el principal programa de artes marciales mixtas.

Tilman formó parte del equipo de inversores que se ocupó de la instalación de la nueva franquicia de fútbol americano en Houston, los Texans, y su interés por hacerse con los Rockets data de hace varias décadas. La última vez que la franquicia texana estuvo en venta, en los años 80, Tilman perdió la subasta por 4 millones de dólares. Él ofrecía 81, y ahora va a pagar 2.200.

La inflación en los precios de las franquicias de baloncesto profesional viene provocado por los nuevos contratos de televisión en vigor desde hace un par de temporadas. A mediados de esta misma década, el precio de un equipo rondaba los 800 millones, según las estimaciones de los medios especializados. Los Hawks, un mercado más modesto, cambiaron de manos en 2015 por 850 millones.

Sin embargo, Steve Ballmer, el ex-socio de Bill Gates en Microsoft, compró los Clippers de Los Ángeles ya en 2014 por 2.000 millones, batiendo una oferta de la estrella de la televisión Oprah Winfrey. Ahora, el precio medio estimado de una franquicia ronda ya los 1.500 millones, que podrían dispararse en el improbabilísimo caso de que salieran a la venta las más valiosas como pueden ser los New York Knicks o Los Angeles Lakers.

Entre los postores a los que derrotó Tilman en la subastas por los Rockets se cuentan la cantante Beyoncé y el ex-jugador del equipo de los Rockets doble campeón de la NBA Hakeem Olajuwon.

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