Se viene un partido no apto para cardíacos, se viene la Super Final de la Copa Libertadores de América entre los dos equipos mas grandes de Argentina, y todos son protagonistas, entre ellos, los ténicos que ya comenzaron a jugar sus respectivos partidos en la semana previa,  varios centenares de periodistas de 28 países que se acreditaron para este encuentro, los 22 que saldrán al campo de juego, y el chileno Roberto Tobar, el árbitro del encuentro que tiene un pasado oscuro.

En el año 2012, en tiempos donde el arbitraje chileno atravesaba un momento desastroso, la ANFP decidió suspender a Tobar y otros colegas, por ser parte del «Club del Poker», una partida privada que organizaba Mario Sanchez, Director del Àrea de Desarrollo por aquellos tiempos en un departamento del centro de Santiago. De ahi salìan las designaciones para los partidos de la fecha del campeonato chileno.

La «timba» funcionaba de esta manera.

Los que «se pelaban» esa noche, terminaban dirigiendo partidos en el interior del país trasandino. ¿Cómo castigo? Nada de eso, es que con los viáticos, amortizaban un poco la mala noche que habían tenido en el paño.

Ese será quien «imparta justicia» en uno de los partidos mas importantes del mundo. En Europa no se consigue.

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