Los enemigos de Phil Hellmuth parecen empeñados en agrandar su leyenda.

Si se propusiera una cola para reservar sitio para intentar sacarle dinero a Hellmuth, daría varias vueltas a la manzana. Más o menos, la misma cola que empiezan a formar los voluntarios que acaban derrotados por el 15 veces campeón de las WSOP en los diversos órdenes de nuestro juego favorito 

Daniel Negreanu, que buscaba venganza por las críticas de Phil sobre su juego contra Doug Polk, ha encendido otra vela más ante el altar erigido a mayor gloria del profesional con mejores resultados y menos prestigio del poker mundial. Él solito ha provisto a Hellmuth del argumento más solido para reafirmar su creencia de que el instinto y la lectura de almas son las armas más poderosas del jugador de poker.

En High Stakes Duel, el programa que se ofreción para darle forma al enfrentamiento entre los dos históricos competidores, Negreanu desplegó su mejor versión del GTO, y acabó derrotado de un modo que solo se puede explicar si se admite la existencia de la magia blanca, la que se inventó Hellmuth para dar nombre a su asombrosa capacidad para «esquivar balas, baby».

Con 96.000 puntos de los 100.000 en juego en su haber, y la ciega grande en 500, Negreanu ya había dado rienda suelta al espectáculo. Las cámaras ya tenían grabado el enésimo cabreo de Hellmuth por esas cosas de que el turn y el river también cuentan para componer una mano. Daniel forzó a tope los límites del humor sacando un paquete de pañuelos de papel, que ofreció a Hellmuth para enjugar sus lágrimas.

Pero todo eso que se dice del oso, de la piel y de cazarlo antes, por algo es. La dichosa magia blanca ayudó a Hellmuth en varias ocasiones. En una mano, le dieron 33, Daniel limpeó y Hellmuth se dio check, en vez de pushear su  magro resto. Luego se dio check en flop turn y river. Negreanu se cobró la mano con los 77 que tenía prestos para pagar el push. Jugada criticada en redes, pero Hellmuth vivió para ver otros flops.

Flops que le empezaron a favorecer, y pronto sus 4.000 puntos pasaron a ser 11.000 y luego 38.000. Y así hasta ponerse por encima, con una ventaja con la que esperó a que todo el rango de push con 15bb, tan estudiado y perfeccionado como está después de meses de trabajo preparatorio para el heads-up online, le alentó a pushear h7h6 contra s9d9. Seguro que Hellmuth piensa que un 7 no es carta para hacerlo. Cada loco con su tema. ¿Quién le discute después de semejante remontada?

Las normas del programa le conceden a Negreanu una revancha automática si la solicita, cosa que hizo unos segundos antes de apretar la mano de Hellmuth en reconocimiento de su derrota. En la próxima partida las apuestas se doblan; Hellmuth solo pone en juego lo ya invertido y lo ganado, mientras que Negreanu tendrá que sacar 100.000$ de la cuenta.

Es mucho más fácil identificar al supervillano cuendo enfrente tiene a un superhéroe. El reparto de roles en esta pareja depende muy mucho de los gustos personales.

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