Martin Jacobson, leyenda de los MTT online y campeón del Main Event de las WSOP, tiene un proyecto personal de coaching llamado Prepare Perform (prepárate y ejecuta).

Como apoyo a la web, Martin inició un pequeño canal de Youtube en el que recientemente ha colgado una charla con su amigo Chris Moorman, el jugador con más premios en MTTs de la historia del póker online.

La hora y media de conversación dio para tratar muchos y variados temas relacionados con las diferentes claves para afrontar una carrera pokerística. Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el bancaje.

Moorman llegó a tener a más de 30 jugadores bancados, y pese a recibir rendimientos de más de un millón de dólares de una tacada por premios puntuales, llegó a arruinarse y tener que empezar de cero por no saber decir que no a las peticiones de sus amigos ni saber gestionar la necesidad de cubrir pérdidas.

Este es el extracto de esa parte de la conversación de Jacobson con Moorman, que empieza alrededor del minuto 20 del vídeo.

«Yo tenía veintipico años y era muy desorganizado. Intentaba jugar seis días a la semana para mí, y tenía bancados a 20-30 jugadores. Tenía que hablar con ellos, hacer los envíos de dinero, tenía que recaudar los premios, me robaban dinero…

Hice de todo, aceptar a gente con malos resultados pero que me daban mucho porcentaje extra, arriesgar dinero de más para intentar cubrir pérdidas… Lo mejor que podría haber hecho era contratar un asistente que me llevara todo eso, pero lo quise hacer todo por mí mismo. Quieras que no, iba funcionando porque en aquella época las mesas eran mucho más asequibles.

No se si fue buena o mala suerte, pero uno de mis primeros caballos quedó segundo en la PCA Bahamas por unos dos millones de dólares, y yo me llevé cerca del 60%. Todo el mundo lo sabía y se me llenó Facebook de mensajes que me pedían bancaje.

Yo les decía, vale, empezaremos en niveles medios, pero no tardó mucho en ser en niveles altos, especialmente cuando Full Tilt empezó a meter los torneos con buy-ins múltiples (una modalidad en la que podías multitablear el mismo torneo).

Recuerdo un torneo en el que tenía a muchos jugadores y yo gasté mis primeros cuatro buy-ins, te dejaban hasta seis. Tenía grupos distintos y algunos jugaban una sola bala y a otros les dejaba hasta cuatro. Yo me puse el mismo límite, un poco como ejemplo. Ese día estaba en plan, bueno voy a meter las dos que me faltan y a ver si no lo ve nadie.

El caso es que llegué a las dos últimas mesas y tenía a tres jugadores más de los míos conmigo, pero ya le había metido 130.000$ ¡a un solo torneo!. Se me cayeron todos antes de la mesa final y debió ser una de las primeras veces que me preocupé del ICM. Tenía que cubrir 130 mil pavos. Acabé tercero, con el mejor premio de mi carrera, unos 200 mil. Así era entonces, los bandazos en mis finanzas eran tremendos.

De aquella tenía a Mohsin (Charania) jugando para mí. Ganó el EPT Montecarlo y me mandó todo el dinero que me correspondía por Pokerstars. Se iba a jugar el SCOOP, así que intenté meter a mi gente, a toda la que pude, en los fields más pequeños, en los torneos de 5k$. El último domingo de festival, día grande, empecé a mandar dinero aquí y allá y me saltó un mensaje “Ha alcanzado el límite de transferencias mensual de 1.000.000$”.

Creo que de vuelta me llegaron como mucho 100.000$. Estaban a la vuelta de la esquina las WSOP y me dije, pues nos la jugamos a todo o nada y, básicamente, vacié mi cuenta bancaria. Junté a todos los míos y los metí en el Main Event.

Igual fue la primera vez que hice caja en el Main Event de las WSOP. Quedábamos 200 y estábamos uno de los míos y yo, y lo único en que podía pensar era que me tenía que haber comprado una casa o algo, porque todo mi dinero estaba metido en ese torneo.

Tengo amigos que supieron cortar por lo sano y aceptar las pérdidas, pero yo me había metido cada vez en más y más líos intentando recuperar el dinero que invertí en jugadores que aceptaban ese tipo de tratos porque estaban en una situación mental en la que no podían sostenerse ellos mismos en el póker, ya de principio.

Te hago un spoiler: no gané aquel Main Event y, bueno, digamos que tuve que volver a empezar de cero.

Fue cuando empecé a mirar el lado mental del póker, porque me tuve que ira a Vancouver a jugar online, y lo hice pensando que incluso iba a ser divertido. Todo iba a volver a tener sentido empezando desde abajo, jugando para mí, pero claro, jugar torneos de 5.000 personas y acabar el 15º cuando quieres volver a lo más alto resulta que no es tan divertido. Veía a la gente jugar torneazos en vivo que yo no me pude permitir durante más de un año y me volví un tipo bastante huraño. Mi esposa me llevó a ver a un tipo que había estado trabajando con Liv Boeree, y que le había venido muy bien, y empecé a cuidar el lado mental del póker«.

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