Si eres jugador de poker, ya sea online como en vivo, seguro que te has planteado muchas veces que estrategias seguir para mejorar tu juego de poker y tu fortaleza mental frente al juego.

En el post de hoy vamos a profundizar en factores importantes de psicología que influyen en el poker y pueden ayudarte: tanto para ser un jugador fuerte como para estudiar los puntos débiles de tus adversarios y sacarles provecho.

¿Qué hay que tener para ser un buen jugador de poker?

Ya sea de manera profesional o no, para ser un buen jugador hay que tener una serie de características. Psicología, es una de ellas.

La psicología aplicada al poker puede dividirse en dos ramas:

  • Psicología aplicada a tu persona como jugador
  • Psicología aplicada a tus rivales

Psicología aplicada a tu persona como jugador:

Lo primero es tener una actitud positiva y relajada, si pierdes el control sobre tus emociones y reacciones, tus partidas de poker pueden ser una pesadilla. Debes controlar la tensión que produce el juego y mantenerte concentrado. La tensión acumulada puede pasarte factura y salir a la luz con movimientos involuntarios del cuerpo y tics que debes controlar. Sólo con tu postura, tu rival puede saber si tus cartas son buenas o malas y desbaratar tu estrategia de juego.

Sin embargo, hay tips que puedes usar fácilmente y te pueden ayudar mentalmente a mejorar tu estrategia de juego:

  • Visualizar tu juego: antes de empezar puede ayudarte a canalizar la tensión, sé siempre positivo y recuerda que aunque no ganes siempre puedes aprender del estudio de tu juego y el de tus rivales.
  • Haz lo posible por no ser supersticioso: hay muchos jugadores que llaman a la suerte o que creen alejarla con ciertas acciones. Sin embargo esto puede provocar ansiedad si vemos que nuestros «rituales de juego» no funcionan como esperamos. Recuerda que el poker es un juego de estrategia y tu debes de tener el máximo control sobre él.
  • Ser objetivo con nuestro juego y con la situación: analizar nuestro juego, nos ayudará no sólo a mejorar sino a entender nuestros fallos y evitarlos en un futuro. En el poker hay un aprendizaje constante que requiere nuestra máxima concentración. Ser objetivo es esencial para avanzar y no perder el control.
  • Aprende a encajar las derrotas: muchos jugadores de poker se vuelven nerviosos cuando el juego comienza a ir mal. Recuerda siempre que tus probabilidades de ganar no se ven alteradas por los resultados pasados. Además existe una parte del juego que no puedes controlar y por lo tanto   es aleatoria y depende de la suerte. No debes tener miedo a las derrotas, si crees que tus decisiones han sido óptimas con la información que tienes y van acordes con tu estrategia.

Además de estos pequeños consejos, una buena manera de mejorar tu juego y superarte como jugador de poker es contratar a un coach. Los coachs pueden asesorarte tanto con estrategia propiamente de juego ayudándote con errores técnicos enseñándote a sacar el máximo partido a tus manos como con aspectos más psicológicos enseñándote a enfocar las partidas y evitar errores. Sin duda es una inversión a la que le puedes sacar mucho rendimiento y por lo tanto has de valorar seriamente el valor añadido que un coach de poker puede añadir a tu juego.

En esta primera parte hemos hablado de psicología aplicada a uno mismo, tanto en el poker online como en vivo, pero la psicología también puede ayudarte a analizar a tus rivales.

Psicología aplicada a tu rival:

En el poker en vivo, un elemento esencial es el estudio del lenguaje corporal. De la misma manera que debes saber controlar tu cuerpo en momentos de tensión como hemos comentado más arriba, debes saber como interpretar a tus rivales. Aunque nunca no se puede generalizar y cada análisis es diferente según los rivales que tengas en frente, hay pequeños gestos que pueden indicarte el nerviosismo y con ello el farol o las mala mano que tenga tu rival:

  • Hombros encogidos: esto significa tensión y malestar.
  • Tocarse o rascarse la cara o el cuello: este tic es típico de personas estresadas, ya que se hace inconscientemente para calmarse pero denota ansiedad.
  • Respiración irregular y suspiros: la respiración muestra de manera infalible nuestro estado de ánimo, durante las partidas los cambios de respiración de nuestro adversario pueden indicarnos sorpresa, desasosiego o estrés.
  • Posición de las manos: las manos evidencien el nerviosismo, y aunque depende mucho de la personalidad de la persona, hay movimientos que pueden denotar la tensión del adversario, no es lo mismo jugar con las fichas que morderse las uñas sin poder evitarlo. Fíjate bien en si existen cambios bruscos en los movimientos de tu rival, esto te dará pistas sobre su estado anímico.

Estos pequeños gestos pueden ayudarte a comprender el juego de tu adversario, y por ello tienes tu también que evitarlos. Si el lenguaje del cuerpo te interesa, te recomendamos el libro Read´em and Reap (2014) de Joe Navarro (agente del FBI dedicado a hacer estudios de conducta), en él explica como interpretar el comportamiento de los jugadores de poker.

No solo el cuerpo sino también su psicología de juego, puede darte pistas sobre sus fallos, cada rival tiene sus fallos y tienes que encontrarlos y aprovecharte:

  • Juego demasiado agresivo, con ego: un juego agresivo pude indicar una falta de control sobre lo que esta sucediendo que se compensa con un aumento de la agresividad para ocultar la inseguridad. Así que no siempre tiene que significar tener una buena mano sino todo lo contrario.  
  • Juego emocional y no racional: factores externos al juego pueden influir en la partida, puede que notes que tus contrincantes no están concentrados debido a causas ajenas. Por otro lado, puedes notar que hay asperezas entre ciertos rivales y esto les lleva a jugar de manera emocional más centrados en hacer daño o avergonzar al contrario que en llevar un estrategia planificada.
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