Las «prop bets» fueron años anteriores algo común entre los jugadores quienes, en algunos casos, se preocupaban mas por demostrar toda la excentricidad que el mundo del poker tenía, que por el juego en si.

Es por eso, que en la década pasada, las apuestas insólitas, eran algo de todos los días e iban desde algo «tranquilo» como jugar un torneo disfrazado, hasta romperse a piñas en un cuadrilátero.

El caso de hoy es único. Se trata de Brian Zembric, un jugador no muy reconocido y mago que vivía en Las Vegas a quien un amigo le apostó 100.000 dólares, si se implantaba pechos de mujer. La apuesta duraría solo un año, pero con la salvedad que si decidía extenderlo un año mas, se le pagarían unos 10.000 por cada año. Y asi fue.

Brian vivió, formó una familia y continuó con su vida normal hasta el 2016, al menos lo que sabemos, donde confesó que estaba replanteándose seguir teniéndolos, porque según el, «se había dado cuenta que la plata no era todo», tardó un «tiempito» en hacerlo, ¿no? De todas formas, si bien el hecho es verídico, no tenemos confirmados si su arrepentimiento era real, ya que en 2013 habia dado algunas notas asegurándo que no se imaginaba sin sus pechos. En fin.

Artículo anteriorVuelve el EPT, pero online
Artículo siguienteHoy habrá una marcha para pedir por la reapertura de los casinos en la Ciudad de Buenos Aires